
De nuevo a vuelve a pasar; papel de regalo del más bonito, con el lazo más grande, en una caja rectangular, lo agito un poco y si solo queda adivinar si será de cien, doscientas, quinientas o quizá mil... será un gran paisaje, un monumento o a lo mejor es... casi que ya es momento de ver si realmente he acertado o no.
Pues si acerté, la verdad que era bastante claro pero o no, son cinco mil piezas pero este es más difícil, infinitamente; que tenemos por aquí, una sociedad, con su ocio, su trabajo, una familia... y eso... parecen los amigos de la familia y allí... bueno pues tendremos que ponernos a encajar las piezas y ver si lo logro o antes me desespero y lo dejo pues no siempre encajan las piezas y cuando parece que van encajando de pronto llega alguien lo golpea y se separan unas cuantas piezas y toca rearmar y luego sin querer tropiezas y se deshacen otras tantas.El caso es que realmente la vida hoy más que nunca es un puzzle o más bien una mezcla de varios puzzles que no siempre encajan o que dificilmente somos capaces de conciliar, los trabajos exigen demasiado desgaste y demasiadas horas, cada uno tiene un turno, o resulta que los desplazas a mil ciudades distintas, diferentes ocios, conocer a alguien nuevo y sentir que puede ser pero que no vemos la forma de casarlo, de que las horas cuadren y ser capaces de llegar a entender como realmente son y en que ritmo viven, el caso es que el puzzle tiene las piezas que tiene y si no las encajamos bien no aparecen nuevas piezas para solucionar el problema y al final corremos el riesgo de dejar aparcado el puzzle en el trastero y volver a empezar otro esperando terminarlo

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