domingo, 6 de febrero de 2011

Esencia

Hoy se podría considerar que fue un día raro, de esos en los que nada sale como esperabas y en los que poco a poco, gota a gota el vaso se llena hasta que no cabe más y en ese momento estallas, no aguantas más y no encuentras la respuesta ansiada, esa tecla que solucione el problema y haga volver al orden natural de las cosas  y por más que buscas solo aparece la frustración.

Frustración tras repasar uno a uno los problemas, ordenarlos, reordenarlos tratar de llegar un poco más allá o quizá no ir tan lejos,..  el caso es que si... o mejor, pero eso,... o un sin fin de pensamientos similares. 





El caso es que por fin llegas a un punto, en que piensas... el caso es que esto es algo personal, y si es personal tiene que ver con... claro sólo puede tener que ver con las personas...








Y llegas un poco más hondo y resulta que el problema es cuando las personas pierden su esencia, lo que fueron, lo que les hizo grande o simplemente especiales, bien por corazón, por carácter, por inteligencia o simplemente por su forma de ser; el caso es que tenemos momentos en la vida en los que perdemos lo que somos, nos dejamos llevar, olvidamos el camino recorrido lo que nos hizo fuertes y sólo nos dejamos las debilidades, perdemos la perspectiva, la ilusión y dejamos de ser lo que eramos para convertirnos en algo que realmente no somos; aquí está de nuevo el problema.


Darnos cuenta que nos paso, ver que el tiempo se nos fue de las manos y que nos robo un gran parte de nosotros, ser capaces de parar, analizar, mirar lo que en otro momento nos hizo ser felices, ver donde perdimos esa parte de nosotros y recuperar de nuevo el camino, recuperar eso que nos hacia felices y recobrar la ilusión pues al final sin ilusiones, se evapora lo que somos y dejamos de ser

jueves, 27 de enero de 2011

Tiempo

Hace tiempo que estaba escapando de este momento por falta de inspiración, por no saber muy bien que contar, por no tener algo que transmitir, alguno de los escasos lectores me lo ha ido reprochando y pidiendo, pero no es justo escribir por escribir como hizo un gran maestro de las letras cuando vio su capacidad rendida.

Yo no me he rendido… nunca lo hago no merece la pena o si merece la pena aún no lo descubrí; sigo pensando que merece la pena luchar, intentar que las cosas por muy descabelladas que sean salgan adelante o por lo menos no tener en mente: “Y si hubiese…”

Merece la pena porque en esta vida pasamos por momentos duros y no relataré los de nadie en especial, aunque si piensas… piensa en los momentos duros que has superado, al final siempre vale la pena porque nos aportan algo, bueno mejor pensado me voy a permitir la licencia de mencionar a la Chilena por el susto que se llevo y en esta ocasión dejare a mi tata tranquila…

Pero hoy quiero hablar del tiempo, de cómo en ocasiones somos de capaz de pararlo, si aunque parezca que me he vuelto loco, quizás… podemos parar el tiempo, podemos escapar ser capaces de evadirnos por un rato del día a día y volver a la niñez.

A la niñez en la que sonreíamos, corríamos, saltábamos, nos subíamos donde no debíamos, ese momento en el parque, en una playa, en unas ruinas o en cualquier rincón. Esa sonrisa que sólo son capaces de robarnos los mejores, los más grandes, los nuestros.

Si, hace poco fui capaz de parar el tiempo, de olvidarlo todo y sonreír como un niño, vuelvo a saber que puedo
y que por esos momentos merece la pena todo.



GRACIAS M.R.V.

(16/03/2010)

miércoles, 19 de enero de 2011

Con h de...

Hoy es uno de esos días, en los que tienes algo que contar y no sabes muy bien como, está la idea pero faltan las letras que den forma y sentido, el caso es que llevo días pensando sobre lo que nos pasa en el camino y he llegado a la conclusión de que se escribe con h.

Podemos clasificar a las personas que van pasando en nuestra vida y luego desaparecen con h


Con h de humo, personas que aparecen en nuestras vidas que al principio dejan rastro pero que finalmente se esfuman y con el tiempo no volvemos a encontrar.

Con h de herida, esas que nos hacen derramar más de una lágrima, que duelen en lo más hondo y que al final nos dejan una profunda cicatriz

Con h de huella, esas que nos marcaron para bien, que echamos de menos cuando no están que nos giramos para ver por donde se fueron pero que ya sólo queda un pequeño rastro y que no sabemos si las encontraremos de nuevo.

Creo que tenemos que quedarnos y aprender de las dos últimas; la que nos hieren para no volver a caer en el sufrimiento, en el dolor que provocaron y buscar las enseñanzas para aprender, poder avanzar y si encontramos alguna parecida evitar volver a sufrir tanto daño, pues mucha veces es inevitable y luego están las que marcan las que dejan huella... 

Esas que nos damos cuenta despuñes que no teniamos que haber dejado escapar, o que antes de que se escapasen, no dejar la puerta cerrada o por lo menos haber exprimido al máximo y recoger todo lo que nos podian aportar.

Asique ya sabeis, a partir de ahora intentar descubrir con que h se describe a la persona y tratad de dejar vuestra huella en las que apreciais.



 

miércoles, 12 de enero de 2011

La mochila

De nuevo llega un momento para juntar unas letras, quizá mi estado de ánimo no me pida escribir sobre cosas tristes o sobre momentos duros pero llevo tiempo con algo en la cabeza y necesito dejarlo escapar, compartirlo y haceros participes.

Todos en este mundo tenemos personas con las que sintonizamos, con las que nos miramos y sabemos lo que quieren de nosotros, que en ciertos momentos sabemos que no están bien y las miramos muy dentro pero no encontramos la respuesta que esperan y eso nos come por dentro; sólo podemos observar, detenernos, reflexionar y finalmente…

Darnos cuenta de que no es sólo una cosa, de que realmente no se ve pero, si te fijas bien a la espalda, tienen algo, un gran bulto, no, no es un bulto es una mochila, una gran mochila en la que cada día metemos algo más, un problema, una discusión, un sueño no cumplido, una victoria no encontrada,… demasiado peso, demasiado castigo para cualquiera y el peso sube, se incrementa hasta cargar con el mundo sobre nuestros hombros y poco a poco nos hunde, no nos deja andar, ni pensar, ni reír, nos atrapa, nos quita la lucidez.

Pero un momento, para, detente, mira hacia atrás, corre, escapa, grita, grita muy fuerte: 

“AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA TENGO QUE SER MÄS FUERTE, EL MÁS FUERTE”, necesito correr, volar, desaparecer, subir a la montaña más alta y volver a gritar: “SOY EL REY DEL MUNDO” si por fin soy el rey de mi mundo, por fin puedo mirar a un lado a otro y sonreír, luchar por ser feliz y vivir disfrutando.

Romper las correas tirar la mochila vaciar todo lo que nos aplasta y sonreír, luchar porque los problemas no nos aplasten y gritar, gritar muy alto. SOY EL REY DEL MUNDO.



 (15/04/2010)

sábado, 8 de enero de 2011

La persona

La verdad que siempre he dudado en si se debe decir todo lo que se piensa o no, en según que momentos pienso que no se debe y en otros que si; pero esta semana creo que he avanzado un poco en la respuesta no se si será la verdadera, la única pero si pienso que puede ser.

Y que puede ser os preguntareis....  pues...




La verdad es que lo primero en lo que ceo es en la reflexión antes de hablar; pensar bien el motivo, el que, el como y a quién y luego decicir en función de la persona. Si la persnoa no nos aporta no es necesario pero si la persona importa y realmente la quieres al final creo que es importante, porque sino nos queda algo dentro al final lo único que hace es pesar cada día un poco más y cuando por fin decides soltarlo ves lo positivo o negativo pero te quedas liberado y la vida pesa un poco menos

Asique creo que lo primero es pensar en quien es la persona

24 de Ene de 2009

viernes, 31 de diciembre de 2010

Gotas

De nuevo estoy ante ese momento de sumar uno más, de llegar a la noche de las uvas, sin querer caer en la facilidad del resumen y del balance; este año voy a intentar evitarlo y permitirme el lujo de reflexionar y plantear que hacer con los recuerdos de lo pasado en este tiempo atrás, en este 2010 que ya casi hemos exprimido hasta su última gota; la idea es bien sencilla:


Preparemos dos frascos; en el primero de ellos dejaremos caer cada gota que nos hizo sonreír en 2010, esos recuerdos, esos reencuentros, que vivimos, ese nuevo trabajo, esa nueva persona con la que compartimos nuestras vidas, aquel gran viaje en el que descubrimos los encantos de esa nueva tierra, en definitiva todo aquello que nos hizo feliz y que con poco esfuerzo nos viene a la mente, el segundo...

El segundo, yo diría que es el importante, es el que debemos llenar con las gotas que nos partieron el corazón, esos momentos en los que fue inevitable sentir la presión en el cuerpo, el ánimo caer y unas ganas profundas de desaparecer, esa sensación que deseamos no volver a sentir, pero que sabemos que es inevitable y volverá a pasar.

Pues bien la idea es conservar sobre todo el segundo, confiándolo a las personas que mejor puedan mimar ese frasco, para no sentir la soledad en esos momentos que estrangulan el alma y aprender de ello para afrontar el momento de la mejor manera posible.

Con los dos frascos llenos, es el momento de coger impulso y reunir fuerzas para lo que vendrá en 2011; porque todos sabemos que vendrá cargado de gotas y no queda otra que afrontar lo que venga pero siempre pensando que al final tendremos un frasco que mirar con una sonrisa y otro en el que aprender de lo vivido.

  
   Que 2011 no os haga aprender demasiado, Feliz Año 2011





   




sábado, 25 de diciembre de 2010

En ocasiones la vida pesa demasiado

Decia un cantautor que no recuerdo, en una de esas noches que si recuerdo, que: "la vida pasa, la vida pesa" y supongo que tenía razón.

Que la vida pasa; de eso..., yo creo que ninguno podemos tener duda, es algo contra lo que no se puede luchar, porque cuando se lucha contra su paso se acaba; pero el caso es que dentro de ese paso podemos recordar mil momentos en los que estuvimos muy jodidos o pensamos que nunca más podiamos estar peor, que nunca nos levantariamos que pensar en volver a ser felices es un espejismos, levantamos un poquito y cuando vuelve a pasar, nos damos cuenta de que si podemos estar más jodidos; pero que pasa el tiempo volvemos a ser felices y parece que no se rompe la cadena nunca y los momentos buenos y los momentos diferentes vienen y se van.

Y por supuesto...

La vida pesa; porque en ella van surgiendo cosas buenas y cosas diferentes o cosas que están entre medias y en ocasiones todas nos vienen de golpe, mil tipos de problemas que según el momento y la edad pueden parecer rídiculos a otras personas; pero da igual lo que nos digan; nos pesa a nosotros y por mucho que digan, al final son nuestros y solo nosotros podemos arreglarlos o pasarlo.



(10-mar-09) Un abrazo a todos a los que la vida les pese en estos momentos